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Dicha iniciativa, centrada principalmente en la asociación y en las redes de intercambio de experiencias, fomenta la puesta en práctica de estrategias de desarrollo sostenible: integradas, de calidad y originales.
Leader+ se articula en torno a tres capítulos, además de la asistencia técnica:
La puesta en práctica del capítulo 1 se realiza a través de los grupos de acción local (G.A.L.) seleccionados en un concurso abierto sobre la base de los criterios establecidos en los programas. Dichos criterios incluyen la naturaleza rural de los territorios, su homogeneidad en términos físicos, económicos y sociales, y los planes integrados e innovadores de desarrollo; también tiene en cuenta la pertinencia y la eficacia de la asociación.
Capítulo dos: Apoyo de la cooperación interterritorial, el capítulo 2 es aplicable a los territorios rurales seleccionados en el capítulo 1 (“Estrategias de desarrollo rural integradas”), y su implementación se desarrolla bajo la responsabilidad y coordinación de un grupo de acción local o GAL. Este capítulo 2 tiene como objetivo expreso fomentar y apoyar la cooperación entre territorios rurales, tanto pertenecientes a distintas regiones de un mismo Estado miembro (cooperación interterritorial) como procedentes de al menos dos Estados miembro diferentes (cooperación trasnacional). También se contempla, finalmente, la posibilidad de establecer algún tipo de cooperación con países ajenos a la Unión Europea.
Capítulo tres: Integración en una red, en cada uno de los Estados miembros existe una Unidad Nacional de Animación que, entre otras, realiza las siguientes tareas: recoge, analiza y difunde la información existente a nivel nacional sobre el empleo de las buenas prácticas de desarrollo rural, organiza el intercambio de experiencias y conocimientos, y proporciona asistencia técnica para la cooperación. En cuanto a los grupos de acción local de Leader+, se les exige que participen activamente en la red.
Temas prioritarios fijados por la Comisión:
Valorización de los recursos naturales y culturales;
mejora de la calidad de vida en las zonas rurales;
valorización de los productos locales, en particular facilitando el acceso al mercado de las pequeñas estructuras de producción mediante actuaciones de tipo colectivo;
utilización de nuevos conocimientos y tecnologías para incrementar la competitividad de los productos y servicios de las áreas rurales.
Tipología de las ayudas:
Ayudas a la inversión: destinadas a financiar inversiones en activos fijos.
Ayudas al empleo: dirigidas al fomento del empleo a través de la concesión de incentivos a la creación neta de puestos de trabajo y a la contratación de trabajadores discapacitados o pertenecientes a colectivos considerados desfavo-recidos.
Ayudas a la formación: dirigidas a la puesta en práctica de acciones formativas para adecuar el nivel de preparación y cualificación de la población rural.
Ayudas a la comercialización: destinadas al fomento y mejora de la comercialización, sobre todo cuando estén dirigidas a la adaptación de las producciones a las demandas del mercado.
Ayudas al fomento del asociacionismo: dirigidas a la constitución y la consolidación de asociaciones de fines diversos para favorecer la vertebración de la sociedad rural.
Ayudas a la promoción: acciones de divulgación de conocimientos científicos, la organización y participación en ferias y exposiciones, así como cualquier actividad similar, como relaciones públicas, encuestas o estudios de mercado.
Ayudas para asistencias técnicas: para la realización de actividades desarrolladas por consultoras externas, la elaboración de estudios, informes, actividades de asesoramiento, etc.
Ayudas a proyectos de cooperación: ayudas a los proyectos desarrollados en el seno de un Grupo de cooperación, a través del Grupo coordinador, y que puedan enmarcarse en alguno de los siete apartados anteriores.
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